La dirigencia no escatima esfuerzos para dotar al equipo de las herramientas necesarias, evaluando fichajes de alto impacto y buscando retener a sus figuras clave. Sin embargo, este camino no está exento de obstáculos.

La salida de jugadores importantes como el capitán Didier Moreno y la posible transferencia de José Enamorado ponen a prueba la capacidad de la institución para reinventarse y mantener la cohesión del plantel. Cada movimiento, tanto de llegada como de salida, es analizado bajo la óptica de su contribución al gran objetivo continental.

La presión sobre el actual campeón del fútbol colombiano es máxima, ya que la afición espera que el éxito local se traduzca en una campaña histórica a nivel internacional, consolidando al equipo como un verdadero contendiente por la gloria sudamericana.