La inversión para este fichaje, que según reportes asciende a "5 millones de palos verdes" (dólares), demuestra el fuerte compromiso financiero de la dirigencia, liderada por Juan Román Riquelme, para construir un equipo capaz de competir por el título continental. La obsesión por la Libertadores es una constante en la historia de Boca, y el plan para 2026 no es la excepción.

Su estatus como cabeza de serie, ubicado en el Bombo 1 del sorteo, lo confirma como uno de los grandes favoritos y un rival temible para cualquier equipo del torneo, incluidos los representantes colombianos. Esta posición privilegiada en el sorteo le permite evitar a otros gigantes en la fase de grupos, pero lo posiciona como el oponente a vencer en cualquiera de las zonas que integre.