Este mecanismo, denominado por algunos como un 'paracaídas' o 'premio consuelo', es de gran importancia estratégica y económica.
Para equipos como Independiente Medellín y Deportes Tolima, significa que, si logran superar la Fase 2, aseguran su participación en un torneo internacional durante el primer semestre del año. Esta regla mitiga el riesgo de una eliminación temprana y total, garantizando una mayor exposición internacional y los ingresos económicos asociados a la participación en una fase de grupos. La posibilidad de recalar en la Sudamericana añade un incentivo adicional para competir al máximo nivel en las rondas previas, ya que incluso una derrota en la última instancia clasificatoria no significa el fin del sueño continental, sino la reorientación hacia 'La Gran Conquista'.













