Los artículos destacan que clasificar a las fases previas ya garantiza ingresos significativos que ayudan a sanear las finanzas de las instituciones.
La CONMEBOL otorga montos fijos por cada partido disputado, además de bonos adicionales por méritos deportivos, como avanzar de ronda. El mayor objetivo económico es alcanzar la fase de grupos de la Copa Libertadores, lo que representa una inyección de capital que puede superar los tres millones de dólares por club. Estos recursos son descritos como vitales para fortalecer las divisiones menores, mejorar la infraestructura de los centros de entrenamiento y realizar contrataciones de peso para ser más competitivos. Para equipos como el Atlético Bucaramanga, que participa en la Sudamericana, estos ingresos son fundamentales para consolidar su proyecto deportivo.
Además del dinero directo de la confederación, los torneos continentales funcionan como una vitrina comercial inigualable, facilitando la venta de jugadores a mercados más poderosos como Europa o México y atrayendo a patrocinadores que activan cláusulas de premios por rendimiento internacional. Por ello, el sorteo no solo define un camino deportivo, sino que también traza el mapa presupuestal de los clubes para la temporada 2026, donde una eliminación temprana puede significar un duro golpe económico.













