En esta instancia final, ocho equipos se enfrentan en cuatro series directas para definir a los últimos cuatro clasificados. Una de las características más importantes de este formato es el consuelo que reciben los equipos eliminados en la Fase 3. Estos cuatro clubes no se van con las manos vacías, ya que obtienen un cupo directo para la fase de grupos de la Copa Sudamericana 2026. Este mecanismo, conocido como 'paracaídas deportivo', permite que los proyectos internacionales de los clubes no terminen de forma abrupta y les da una segunda oportunidad de competir a nivel continental, además de asegurar los ingresos económicos asociados a dicho torneo.

Para Medellín y Tolima, esto significa que si logran superar la Fase 2, aseguran como mínimo su participación en un torneo internacional durante 2026.