Los artículos destacan que esta doble consagración es un hecho histórico para el equipo de Río de Janeiro. La conquista de la Libertadores se sumó a una campaña casi impecable en el torneo local, donde aseguraron el título con varias jornadas de antelación sobre su principal perseguidor, Palmeiras. La sinergia entre ambos logros es evidente, ya que el éxito en un torneo pareció impulsar el rendimiento en el otro. El técnico Tite es señalado como uno de los artífices de esta magnífica temporada, logrando mantener la regularidad y la jerarquía del equipo en la recta final de ambas competiciones. Figuras como el colombiano Jorge Carrascal fueron determinantes para alcanzar este doblete, consolidando un plantel que supo responder en los momentos de máxima exigencia. Este logro no solo significa dos trofeos más para las vitrinas del club, sino que también representa la culminación de un proceso deportivo y una inversión que ha posicionado a Flamengo como el equipo a vencer en el continente.