Esta clasificación anticipada representa una ventaja estratégica significativa para la institución bogotana, permitiéndole planificar con tiempo su participación en el torneo más importante del continente. La certeza de estar en la fase de grupos es un factor clave en la reestructuración del equipo de cara a la próxima temporada, tanto en la renovación de contratos como en la búsqueda de refuerzos. Prueba de ello es la llegada del nuevo director técnico, el uruguayo Pablo Repetto, quien en sus primeras declaraciones admitió que la oportunidad de dirigir en la Copa Libertadores fue un elemento que lo sedujo para aceptar el reto. Con la base de la clasificación asegurada, Santa Fe ahora se enfoca en construir un plantel competitivo que esté a la altura de las exigencias del certamen continental, donde buscará ser protagonista tras su eliminación en los cuadrangulares del segundo semestre de 2025.