El partido se desarrolló con una paridad notable, donde las defensas se impusieron sobre los ataques y el juego se concentró en el mediocampo. Ante un escenario tan cerrado, las jugadas de pelota quieta se perfilaron como el factor desequilibrante, y así ocurrió. Tras un tiro de esquina cobrado por el uruguayo Giorgian De Arrascaeta, Danilo se elevó en el área del 'Verdão' y conectó un cabezazo contundente y en soledad, enviando el balón al fondo de la red para marcar el 1-0. Este gol rompió la monotonía de un compromiso que por momentos fue calificado de aburrido y obligó a Palmeiras a cambiar su estrategia y lanzarse al ataque. A pesar de los intentos del equipo de Abel Ferreira, que incluyeron una clara ocasión fallida por Vitor Roque cerca del final, la defensa de Flamengo y el marcador no se movieron más. El gol de Danilo no solo representó el momento cumbre de la noche en Lima, sino que también simbolizó la eficacia del 'Mengão' para capitalizar una de las pocas oportunidades claras en una final de alta tensión.