Esta oportunidad representa una vitrina de primer nivel para el joven atacante de 20 años. La Libertadores no solo le permitirá medirse con los mejores equipos de Sudamérica, sino que también lo pondrá en el radar del técnico de la selección mayor, Néstor Lorenzo, de cara al Mundial de 2026. Consciente de la importancia de este nuevo reto, Villarreal expresó su compromiso a su llegada a Brasil: “Estoy muy contento con Cruzeiro.
Quiero agradecerles por el fichaje.
Ahora me concentraré en Cruzeiro y haré las cosas lo mejor posible”. En un mensaje a la afición, añadió: “No se preocupen, porque haré las cosas muy bien”.
Su ambición es clara, como lo manifestó al afirmar que llega para “hacer historia”. Para Villarreal, el torneo continental será una plataforma fundamental para demostrar su talento, dejar atrás las polémicas de su pasado reciente y consolidar su proyección internacional.












