Su motivación es evidente, y su rendimiento a lo largo del torneo ha sido fundamental, con actuaciones decisivas como el gol que encaminó la clasificación en fases previas ante Racing.

A sus 20 años, Carrascal no solo busca su primer gran título continental, sino también cerrar una herida del pasado.

Como él mismo afirmó, "la Libertadores en Latinoamérica es una pasión, algo que nos mueve.

Poder conseguirla es un logro súper grande".