El tradicional agüero de comer doce uvas a la medianoche del 31 de diciembre se mantiene como un ritual infaltable en los hogares colombianos para pedir deseos. Sin embargo, este 2025 la costumbre se vio confrontada por la notable variación en los precios de la fruta, generando debate entre los consumidores. Arraigada en varios países, la costumbre de las doce uvas simboliza los deseos y augurios para cada mes del año nuevo. En Colombia, este fruto es un componente esencial de la mesa de fin de año. No obstante, su costo se ha convertido en un indicador del pulso económico de la temporada. En ciudades como Santa Marta, los precios mostraron una amplia fluctuación, con el kilo de uva oscilando entre $8.950 y casi $39.000, dependiendo de si es de producción nacional o importada y del establecimiento comercial.
Un comerciante del Mercado Público, Manuel Ricaurte, señaló que los costos han experimentado un ligero aumento, especialmente en las variedades importadas sin semilla.
Esta situación ha llevado a que algunos ciudadanos comenten con humor que, con los precios actuales, "tocará celebrar el fin de año con corozo", una fruta local más económica. A pesar de esto, las grandes cadenas de supermercados han ofrecido alternativas más asequibles, permitiendo que las familias mantengan viva la tradición ajustando su presupuesto y comparando precios.
En resumenLa tradición de las doce uvas persiste con fuerza, pero su cumplimiento evidencia la tensión entre las costumbres culturales y la realidad económica, llevando a los consumidores a buscar opciones más económicas para no abandonar el ritual.