Sin embargo, un análisis reciente advierte que el hábito generalizado de añadirle azúcar podría no solo contrarrestar, sino incluso revertir estos efectos positivos. Investigaciones han sugerido que el consumo de café sin aditivos puede estar relacionado con un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y contribuir a la pérdida de peso. El problema surge con la adición de azúcar, ya que las bebidas azucaradas son una de las principales fuentes de azúcares añadidos en la dieta moderna. El consumo excesivo de estos azúcares está directamente vinculado con efectos perjudiciales para la salud, como el aumento de peso, la inflamación crónica y un mayor riesgo de enfermedades metabólicas. En el contexto de la cultura del café, donde a menudo se consume varias veces al día, el impacto acumulativo del azúcar puede ser significativo. La advertencia se enfoca en la necesidad de tomar conciencia sobre este "dulce secreto" y reconsiderar la forma en que se disfruta esta popular bebida.

Optar por consumir el café sin endulzantes o con alternativas no calóricas permitiría a los consumidores aprovechar sus propiedades beneficiosas sin los riesgos asociados al azúcar añadido, promoviendo así un hábito de consumo más saludable a largo plazo.