Afluente, el restaurante bogotano del chef Jeferson García, protagonizó uno de los ascensos más notables al alcanzar el puesto 34 con apenas año y medio de operación. Su concepto, basado en la investigación de la biodiversidad de los páramos andinos, fue elogiado por el comité de 50 Best por su “cuidadosa selección de ingredientes” y por visibilizar estos ecosistemas. García define su visión así: “Afluente es un restaurante que se basa en investigar los páramos y la conectividad entre el agua y la despensa de Colombia”. Por su parte, Selma, del chef Álvaro Clavijo, ingresó a la lista extendida en la posición 96 con su propuesta de cocina mediterránea que rinde homenaje a sabores de España, Grecia y el Norte de África. Además de estos, otros restaurantes colombianos como El Chato, Leo, Humo Negro en Bogotá, Celele en Cartagena y Manuel en Barranquilla figuraron en la lista, mientras que ODA, también en la capital, recibió un reconocimiento especial como restaurante sostenible. Este éxito colectivo posiciona a Colombia como un destino culinario de primer nivel en la región.