La película, protagonizada por Mason Thames, recaudó 634 millones de dólares a nivel mundial, superando a otros grandes estrenos del año. Aunque la recepción de la crítica fue mixta, con un 77% en Rotten Tomatoes, la aprobación de la audiencia fue sobresaliente, alcanzando un 97%, lo que demuestra que la cinta logró cautivar a su público objetivo y a una nueva generación de fanáticos.