Nacida en París en 1934, Bardot alcanzó la fama mundial con la película 'Y Dios… creó a la mujer' (1956), dirigida por Roger Vadim. Esta cinta no solo la consagró como un mito cinematográfico y un símbolo sexual, sino que también rompió con la representación tradicional de la mujer en pantalla, encarnando una nueva idea de libertad e insolencia moderna. Su impacto fue tal que la filósofa Simone de Beauvoir la analizó como un síntoma de cambio cultural, y en 1969 sus rasgos fueron elegidos para representar a 'Marianne', la figura alegórica de la República Francesa. Conocida como 'BB', protagonizó cerca de 50 películas, trabajando con directores como Jean-Luc Godard en 'Le Mépris' (1963).

En 1973, en la cima de su carrera, anunció su retiro definitivo del cine para dedicarse por completo al activismo por los derechos de los animales, creando la Fundación Brigitte Bardot en 1986. Sin embargo, su legado no estuvo exento de controversia; en sus últimos años, expresó posiciones cercanas a la extrema derecha y fue condenada en múltiples ocasiones por incitación al odio racial, lo que manchó su imagen pública.

El presidente Emmanuel Macron la despidió como una "leyenda" que encarnó "una vida de libertad".