Las primeras imágenes y la crítica inicial destacan un tono más oscuro y brutal, con un Pennywise más despiadado que nunca.
Ambientada en 1962, décadas antes de los eventos del ‘Club de los Perdedores’, la serie explora la mitología del ente sobrenatural y su influencia cíclica sobre el pueblo de Derry. La producción, desarrollada por Andy y Barbara Muschietti, directores de las exitosas adaptaciones cinematográficas recientes, garantiza una continuidad estética y narrativa.
Bill Skarsgård regresa para interpretar a Pennywise, pero con un enfoque descrito como más perverso y salvaje, cercano a figuras del terror visceral como Art the Clown de ‘Terrifier’.
La trama se divide en dos frentes: por un lado, la familia Hanlon, que enfrenta el racismo y los secretos de un pueblo hostil; por otro, un nuevo grupo de niños que carga con sus propios traumas. La crítica inicial elogia las secuencias de terror puro y la atmósfera inquietante, pero señala problemas de ritmo y desarrollo de subtramas, un mal común en las series de streaming. Un aspecto destacado es la conexión con otras obras de King, como ‘El resplandor’, a través de la aparición del personaje Dick Hallorann, sugiriendo la construcción de un universo televisivo compartido. El actor Rudy Mancuso, parte del elenco, ha destacado la exigencia física del rodaje y la obsesión por el detalle del director Andy Muschietti, lo que augura una producción inmersiva y de alta calidad visual.













