La crítica especializada destaca una narrativa con mayor urgencia y una atmósfera de thriller conspirativo, donde Hawkins se convierte en una zona de guerra bajo control militar. La llegada de Linda Hamilton como la doctora Kay introduce una figura de autoridad pragmática y fría, mientras que Vecna (Jamie Campbell Bower) evoluciona hacia un seductor de niños, evocando figuras como el flautista de Hamelín. El desarrollo de los personajes refleja el desgaste de una década de lucha: Dustin (Gaten Matarazzo) se muestra más serio y desconfiado tras la pérdida de Eddie; Will (Noah Schnapp) ofrece una actuación introspectiva y trágica; y Eleven (Millie Bobby Brown) explora su vulnerabilidad más que su poder. La temporada también introduce nuevos personajes como Derek Turnbow (Jake Connelly), un preadolescente que rompe con los estereotipos de Hollywood. El estreno, dividido en tres partes (26 de noviembre, 25 de diciembre y 31 de diciembre), ha sido tan masivo que causó interrupciones en el servicio de Netflix, un testimonio del impacto cultural de una serie que, tras años de monstruos y referencias a los ochenta, se prepara para una despedida épica.