La inspección del inmueble reveló un elaborado plan delictivo: los ladrones habían perforado las paredes del supermercado para ingresar de manera irregular. Además, durante el procedimiento, la Policía incautó un arma de fuego y un sofisticado inhibidor de señal con 16 antenas, que presuntamente era utilizado para interferir las comunicaciones y evitar la activación de alarmas. Los ocho capturados, junto con los vehículos y los elementos decomisados, fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación. Este caso resalta la importancia de la denuncia ciudadana como herramienta fundamental para la seguridad y la efectividad de la respuesta policial ante el crimen organizado.