La ciudad de Cartagena ha dado un paso histórico en materia de bienestar animal y modernización turística. La tradicional práctica de los coches tirados por caballos ha sido reemplazada por una nueva flota de vehículos 100% eléctricos. El 31 de diciembre de 2025, el alcalde Dumek Turbay Paz lideró el acto simbólico que puso fin a décadas de una actividad turística cuestionada por denuncias de maltrato animal. La presentación de los primeros 24 coches eléctricos generó una respuesta inmediata y positiva tanto de locales como de visitantes, quienes formaron largas filas para ser los primeros en recorrer el Centro Histórico en este nuevo sistema de movilidad sostenible. Según los informes, más de 500 personas utilizaron el servicio en sus primeras tres horas de operación, evidenciando una gran aceptación.
Sin embargo, la transición no ha estado exenta de controversia. La Asociación Cartagenera de Cocheros (Asocarcoch) ha solicitado una compensación de 71.000 millones de pesos al Distrito, argumentando la pérdida de su medio de trabajo y la afectación a cerca de 400 familias. El alcalde Turbay ha calificado la cifra como carente de soporte técnico, especialmente al valorar caballos en hasta 93 millones de pesos cada uno, algunos de los cuales, según la Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria (Umata), presentaban signos de desnutrición.
A pesar del debate económico, la medida es celebrada como un avance significativo hacia un turismo más ético y responsable.
En resumenCartagena finalizó el uso de coches de caballos para turismo, reemplazándolos por una flota eléctrica que fue recibida con entusiasmo por el público. La transición marca un hito en bienestar animal, aunque persiste una disputa económica entre los antiguos cocheros y la alcaldía por la compensación.