Afortunadamente, todos fueron encontrados y puestos a salvo, verificando su estado de salud y brindándoles la atención necesaria. Este evento pone de relieve los riesgos inherentes a la navegación en una zona de alto tráfico turístico como el archipiélago de las Islas del Rosario y San Bernardo. La exitosa intervención de la Armada de Colombia no solo salvó la vida de 20 personas, sino que también transmitió un mensaje de seguridad y capacidad de respuesta a los miles de turistas nacionales y extranjeros que visitan la región. El suceso subraya la importancia de mantener y reforzar los protocolos de seguridad marítima para operadores turísticos y la necesidad de que los navegantes extremen las precauciones, especialmente en condiciones climáticas o de visibilidad adversas.