Este arresto representa un golpe significativo al crimen organizado transnacional y un triunfo para la cooperación en seguridad entre ambos países.

La captura fue confirmada por el alcalde de Cali, Alejandro Eder, quien destacó la articulación entre la Policía Nacional de Colombia y las autoridades ecuatorianas. Alias 'Gato Celi' era buscado por su presunta participación en múltiples homicidios en Ecuador y su presencia en Cali sugiere que la capital del Valle del Cauca estaba siendo utilizada como un refugio y posible centro de operaciones para expandir las actividades delictivas de la banda. Investigaciones señalan que poderosas organizaciones criminales del vecino país han intentado trasladar sus disputas y operaciones a territorio colombiano, haciendo de Cali un punto estratégico en el mapa criminal. La detención de 'Gato Celi' no solo neutraliza a un actor clave en la estructura de los 'Chone Killers', sino que también envía un mensaje contundente a otros grupos criminales sobre la vigilancia y la capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad en la región. Este resultado es un claro ejemplo de cómo el intercambio de inteligencia y la acción coordinada son herramientas fundamentales para combatir a las redes delictivas que no conocen fronteras y amenazan la seguridad de los ciudadanos en ambos lados de la frontera.