La movilización, que se organizó en 17 ciudades bajo la consigna “Internos con pago ya”, buscaba presionar al Gobierno para que se expidiera la resolución que permitiera el uso de recursos presupuestales para este fin. Los estudiantes argumentaban que, de no tomarse la decisión antes de finalizar el año, la implementación del pago se aplazaría hasta 2027. La respuesta del Ministerio de Salud fue positiva, anunciando que se girarán más de 200.000 millones de pesos directamente a los beneficiarios, asegurando un pago equivalente a un salario mínimo. Este logro, apoyado por figuras como la representante a la Cámara Jennifer Pedraza, no solo representa un alivio económico para los estudiantes, sino que también es un acto de justicia laboral que reconoce el aporte fundamental que los internos realizan en hospitales y clínicas de todo el país, a menudo enfrentando largas jornadas y una gran responsabilidad.