Cartagena de Indias ha dado un paso histórico en la protección animal y la modernización de su oferta turística al reemplazar los tradicionales coches de caballos por una flota de carrozas 100% eléctricas. Este cambio pone fin a una práctica de décadas, a menudo cuestionada por denuncias de maltrato animal, y posiciona a la ciudad como un referente de turismo sostenible en la región. La transición fue impulsada por años de activismo y gestiones, en las que figuras públicas como el comediante Alejandro Riaño jugaron un papel visible. La presentación oficial de los primeros 24 coches eléctricos fue recibida con gran entusiasmo por cartageneros y turistas, quienes hicieron largas filas para ser los primeros en recorrer el Centro Histórico en los nuevos vehículos. En solo tres horas, más de 500 personas disfrutaron del servicio, que será gratuito durante los primeros meses de operación.
Este hito representa una victoria para las organizaciones de bienestar animal y para una ciudadanía que demandaba una alternativa más ética y moderna.
Sin embargo, la medida no ha estado exenta de tensiones, ya que un grupo de cocheros tradicionales ha manifestado su descontento y amenaza con protestas. A pesar de ello, la administración local avanza con una iniciativa que no solo protege a los caballos, sino que también ofrece una experiencia turística silenciosa, limpia y alineada con las tendencias globales de sostenibilidad.
En resumenLa sustitución de los coches de caballos por carrozas eléctricas en Cartagena marca un avance fundamental en bienestar animal y turismo sostenible, modernizando una de sus atracciones más icónicas a pesar de la resistencia de algunos operadores tradicionales.