Kelly Echeverry fue atacada con un arma blanca tras un conflicto con su pareja, falleciendo en el lugar de los hechos. La agresión fue de tal violencia que generó una fuerte indignación ciudadana, y parte de lo sucedido quedó registrado en videos que circularon en redes. El brigadier general Óscar Mauricio Rico Guzmán, comandante del Departamento de Policía Antioquia, confirmó que el crimen se derivó de una riña asociada al consumo de licor. Tras la entrega, el presunto victimario fue presentado ante un juez, quien le dictó medida de aseguramiento en centro carcelario. La Alcaldía de Anorí había rechazado contundentemente el hecho, calificándolo como un feminicidio y no un accidente, sumándose al clamor por justicia. La entrega del sospechoso, aunque no mitiga el dolor de la pérdida, representa un paso crucial para el esclarecimiento del caso y para que la familia de la víctima pueda encontrar un cierre a través del proceso judicial.