Según los estudios técnicos, el canal ampliado ahora puede conducir cerca de 300 metros cúbicos por segundo adicionales, lo que permite una redistribución significativa del flujo del río. Las mediciones más recientes indican que, gracias a la obra, aproximadamente el 60% del caudal del Cauca es ahora canalizado por La Esperanza, disminuyendo la presión sobre puntos críticos como el boquete de Caregato. Esta redistribución de flujos es fundamental para la estabilidad de la región, ya que concentra mayores velocidades de agua en el canal, consolidándolo como el corredor más eficiente para la conducción del río en la zona. La finalización de esta obra representa un avance importante en la gestión del riesgo y la protección de miles de habitantes de La Mojana, ofreciendo una solución estructural que mejora la resiliencia de la subregión frente a los fenómenos climáticos.