Su reapertura no solo restablece un punto crucial de conexión para miles de usuarios diarios, sino que también ofrece un primer vistazo a cómo funcionará el sistema integrado de transporte masivo de la capital. La estación fue completamente reconstruida con un diseño que facilitará la transferencia de pasajeros entre los buses articulados de TransMilenio y los vagones del metro en el futuro. Este avance es un paso tangible en la materialización de un proyecto que busca transformar la movilidad en Bogotá, conectando de manera eficiente los dos sistemas de transporte más importantes de la ciudad. Con la reapertura, varias rutas troncales y zonales vuelven a tener parada en este punto estratégico, mejorando la conectividad para quienes se desplazan por el corredor de la avenida Caracas y la avenida El Dorado (calle 26).