La colaboración de la comunidad residente en la zona fue fundamental para orientar las labores y acotar las áreas de búsqueda. Finalmente, el 1 de enero de 2026, las autoridades confirmaron el hallazgo del senderista, quien se encontraba estable y logró llegar por sus propios medios a un punto de búsqueda establecido por los organismos de socorro.

Tras ser atendido en el lugar, fue trasladado a un centro médico para una valoración completa.

Los informes indican que, a pesar de los días a la intemperie, el hombre se encontraba en condiciones estables, aunque había "perdido la noción" del tiempo. Este caso subraya la importancia de la preparación y el conocimiento del terreno al realizar actividades de senderismo, pero sobre todo, demuestra la eficacia de la respuesta coordinada entre instituciones como los bomberos, la Defensa Civil y la comunidad, cuya persistencia y trabajo en equipo fueron cruciales para transformar una situación de alto riesgo en una historia con un final feliz.