La obra impactará positivamente a barrios como El Tintal, Tintalá, Nuevo Techo, María Paz, Tayrona, Nueva Castilla y Patio Bonito.
El alcalde Galán destacó la importancia del proyecto afirmando: “Es una gran noticia para todo el suroccidente y occidente de Bogotá que se habilite esta glorieta, le va a cambiar la vida a muchos, gracias a una reducción en los tiempos de desplazamiento muy significativa”. La glorieta elevada tiene una circunferencia de 300 metros y cuenta con ocho ramales de acceso y salida, cada uno con dos carriles, mientras que el anillo central dispone de tres carriles para el tráfico mixto, permitiendo una conexión fluida en todas las direcciones. La magnitud de la obra es tal que su peso equivale a 80 mil toneladas, similar al de 240 aviones Boeing 747 cargados. La habilitación de este segundo nivel permitirá, además, agilizar los trabajos restantes en el primer nivel, cuya finalización está proyectada para julio de 2026. Mientras tanto, la operación en la superficie continuará con pasos semaforizados para vehículos, peatones y ciclistas.







