En la grabación se observa cómo el animal, de tamaño mediano, persigue con todas sus fuerzas al automóvil del que presuntamente fue bajado minutos antes. A pesar del cansancio evidente, el perro no desiste en su intento por alcanzar el que consideraba su hogar. Este acto de fidelidad incondicional contrastó dolorosamente con la indiferencia de los ocupantes del vehículo, que continuaron su marcha sin detenerse. La difusión del video provocó una reacción masiva en plataformas digitales, donde miles de usuarios expresaron su repudio y exigieron a las autoridades, incluyendo la Policía de Tránsito y las entidades ambientales, que utilizaran las cámaras de seguridad de la vía para identificar la placa del vehículo y a los responsables. El caso reavivó la conversación sobre la Ley 1774 de 2016, que reconoce a los animales como seres sintientes y tipifica el abandono como una forma de maltrato, estableciendo sanciones penales para quienes causen sufrimiento a un animal. Sin embargo, la discusión también se extendió a la responsabilidad de los testigos, pues algunos internautas criticaron a quienes grabaron la escena por no haberse detenido para rescatar al perro. Hasta el momento de la publicación de los artículos, se desconocía si el animal había sido auxiliado, lo que aumentó la angustia colectiva por su destino.