Un pilar fundamental del proyecto es la corresponsabilidad comunitaria.

Según cifras oficiales, 280.543 personas, entre comerciantes y residentes, han sido capacitadas en separación de residuos en la fuente y en el respeto por los horarios de recolección.

Adicionalmente, se han creado 20 mesas de corresponsabilidad, donde líderes y vecinos vigilan activamente para que los puntos recuperados no vuelvan a ser utilizados como basureros. La subsecretaria de Servicios Públicos, Manuela García Gil, enfatizó que la sostenibilidad de estos logros depende directamente del compromiso vecinal, afirmando que “cuando ciudadanía e instituciones trabajamos juntos, las transformaciones no solo se logran, sino que se mantienen en el tiempo”. Esta estrategia integral demuestra que es posible recuperar el espacio público y mejorar la calidad de vida a través de la acción conjunta entre la administración y la comunidad.