Entre las zonas que recibirán mayor presencia policial se encuentran Kennedy, Bosa, Ciudad Bolívar, Suba, Usaquén y Chapinero.

La llegada de este contingente permitirá aumentar la capacidad de respuesta de la Policía Metropolitana y ampliar la cobertura de los cuadrantes. Además del personal, el Distrito anunció un aumento en el parque automotor de la institución para garantizar la movilidad de los nuevos agentes. Esta dotación es clave para que los policías puedan realizar patrullajes efectivos y desplazarse rápidamente para atender los requerimientos de la comunidad. La medida se enmarca dentro de una estrategia más amplia para fortalecer la seguridad en Bogotá, que ha sido una de las principales demandas de los habitantes. Con este nuevo pie de fuerza, las autoridades esperan no solo disuadir la comisión de delitos, sino también fortalecer la confianza de la ciudadanía en las instituciones de seguridad y mejorar la convivencia en los barrios de la capital.