Tras permanecer retenidos por cerca de 36 horas, los 18 soldados del Ejército Nacional que se encontraban en poder de una comunidad indígena en Carmen de Atrato, Chocó, fueron liberados. La liberación se logró gracias a la mediación de una comisión humanitaria que garantizó la integridad de los uniformados. El incidente ocurrió mientras la unidad militar “Búfalo 1” realizaba un operativo contra alias “Ramiro”, señalado como cabecilla de una estructura del ELN en la región. Durante la operación, cerca de 200 miembros de la comunidad indígena Embera Katío, del resguardo La Puria, rodearon a los soldados y los retuvieron, trasladándolos a una escuela local. Las autoridades, incluyendo al ministro de Defensa, Pedro Sánchez, y el general William Caicedo, señalaron que las comunidades habrían sido instrumentalizadas y presionadas por el ELN para obstruir la acción de la Fuerza Pública y facilitar la huida del cabecilla. La gobernadora del Chocó, Nubia Córdoba, rechazó el secuestro y reafirmó que “el Ejército puede hacer presencia en resguardos indígenas”. La liberación se concretó tras más de cuatro horas de diálogo con una comisión conformada por la Defensoría del Pueblo, la Gobernación del Chocó, la Alcaldía de Carmen de Atrato y la Federación de Asociaciones de Cabildos Indígenas del Chocó.
El personero municipal, Edwin Andrés Sánchez, confirmó haber establecido comunicación con el sargento a cargo, quien le aseguró que los militares se encontraban en buenas condiciones.
Tras ser entregados a la comisión, los soldados fueron trasladados a Quibdó, confirmándose su buen estado de salud.