El incidente ocurrió mientras la unidad militar "Búfalo 1" realizaba un operativo contra alias "Ramiro", un señalado cabecilla del ELN.
Durante la acción, unos 200 miembros de la comunidad indígena Embera Katío, del resguardo La Puria, rodearon a los uniformados, impidieron su movilidad y los condujeron a una escuela, donde permanecieron retenidos. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, y el Ejército denunciaron que la comunidad fue instrumentalizada por el ELN para obstruir la operación militar y facilitar la fuga del cabecilla. La situación generó una alta tensión en la región, reavivando el debate sobre la seguridad y la compleja relación entre la Fuerza Pública y las comunidades en territorios con presencia de grupos armados. La solución pacífica se alcanzó tras más de cuatro horas de diálogo en una mesa de concertación en la que participaron la Defensoría del Pueblo, la Gobernación del Chocó, la alcaldía local y la Federación de Asociaciones de Cabildos Indígenas del Chocó.
Tras su liberación, los soldados fueron trasladados a Quibdó para una revisión médica y para reunirse con sus unidades.








