La campaña es un ejemplo de innovación social que articula esfuerzos del sector público, el sector privado y la sociedad civil para abordar un problema estructural. Entre los aliados clave se encuentran la Fundación Nutresa y la cadena de supermercados SuperMú. Jairo González, de la Fundación Nutresa, destacó el poder del trabajo en equipo para "transformar la vida de familias que hoy deben tomar decisiones difíciles en torno a su alimentación".

El mecanismo de donación es sencillo: los ciudadanos pueden acercarse a cualquier tienda SuperMú, adquirir un mercado especial denominado "Medellín Cero Hambre" y adjuntar un mensaje solidario.

Estos mercados serán distribuidos directamente a las familias previamente identificadas por la Secretaría de Inclusión Social. La campaña también cuenta con el respaldo del movimiento ciudadano "Madrinas de la Alianza Medellín Cero Hambre", que reúne a más de 200 mujeres líderes. Su vocera, Mary Mejía, expresó su emoción al ver "cómo ciudadanos y empresas se unen desde el corazón para cambiar la vida de las familias".

Esta estrategia es una respuesta concreta a la inseguridad alimentaria que, según cifras de la administración, afecta a 221.000 hogares en Medellín de forma severa o moderada, consolidando un modelo colaborativo pionero en Colombia.