Tras el fatal accidente en Remedios que cobró la vida de 16 estudiantes del Liceo Antioqueño y el conductor, la comunidad de Bello y el departamento de Antioquia se unieron en masivos actos de homenaje. Misas campales, velatones y un emotivo "último llamado a lista" reflejaron el profundo dolor y la solidaridad de una región en luto. Cientos de personas, incluyendo familiares, amigos y autoridades como el gobernador Andrés Julián Rendón y la alcaldesa de Bello, Lorena González, se congregaron en el Coliseo Tulio Ospina para una eucaristía oficiada por el arzobispo auxiliar de Medellín. Durante la ceremonia, se elevaron plegarias por el descanso de los fallecidos y por la pronta recuperación de los jóvenes que permanecen hospitalizados. Uno de los momentos más conmovedores fue el homenaje realizado por la comunidad educativa, donde se hizo un último "llamado a lista".
Al nombrar a cada uno de los estudiantes fallecidos, los asistentes respondían al unísono "hasta siempre" entre lágrimas, mientras encendían velas en su memoria.
La Gobernación de Antioquia y la Alcaldía de Bello declararon tres días de duelo, ordenando que las banderas en edificios públicos se izaran a media asta. Estos actos de duelo colectivo no solo sirvieron para honrar la memoria de las víctimas, sino también para ofrecer un espacio de consuelo y apoyo mutuo a las familias y a toda una comunidad golpeada por la tragedia, demostrando un fuerte espíritu de unidad en medio de la adversidad.
En resumenLa respuesta comunitaria a la tragedia del bus en Antioquia, a través de misas, velatones y homenajes simbólicos, evidenció una profunda solidaridad. Estos actos de duelo colectivo no solo honraron a las víctimas, sino que también unieron a la región en un abrazo de consuelo y apoyo mutuo.