Queremos combatir prejuicios y la xenofobia”.

Este año, los murales se desarrollaron en la sede de Asuntos Humanitarios de la Cruz Roja Colombiana en Bogotá y en el Centro de Atención al Ciudadano de Zipaquirá. La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia del programa, que desde su llegada a Colombia ha atendido a más de 400,000 personas, en su mayoría migrantes venezolanos, a través de formación en emprendimiento, orientación laboral y educación financiera. Los testimonios de migrantes como Freiderman Díaz y Karla María Barrientos, recogidos en los artículos, reflejan las dificultades de dejar su país y adaptarse a una nueva vida.

A través del arte, la comunidad busca visibilizar estas historias y reafirmar que la cultura es un motor de transformación social, capaz de construir puentes donde antes había barreras.