Estos dispositivos, que funcionan con energía solar, no generan comparendos y buscan concientizar a los conductores sobre los límites de velocidad. Los paneles fueron ubicados en avenidas de alto tráfico como la NQS, la Avenida El Dorado (Calle 26), la Autopista Norte y la Carrera Novena, puntos identificados por altos índices de siniestralidad asociados al exceso de velocidad. Su funcionamiento es sencillo e interactivo: el dispositivo detecta la velocidad de un vehículo que se aproxima, muestra en pantalla la placa y la velocidad registrada. Si el conductor excede el límite de 50 km/h, el panel muestra una carita roja como advertencia; si reduce la velocidad y cumple la norma, la señal cambia a una carita amarilla. La secretaria de Movilidad, Claudia Díaz, explicó que el objetivo principal es preventivo y pedagógico. “Buscamos que con el apoyo de la tecnología y la pedagogía logremos disuadir y generar un mejor comportamiento por parte de los conductores frente al límite de velocidad”, señaló. Esta estrategia se enmarca en un plan más amplio de seguridad vial que busca reducir las fatalidades en el tránsito, complementando otras medidas como las cámaras de fotodetección y las campañas de cultura ciudadana. La iniciativa fue recibida como un paso hacia una gestión de la movilidad más enfocada en la prevención que en la sanción.