Iniciativas como la creación de murales colectivos buscan resignificar los espacios públicos y combatir la xenofobia, promoviendo la convivencia y la solidaridad entre las comunidades migrantes y locales. Liderada por ADN Dignidad, un programa del consorcio CUA, la iniciativa utiliza la cultura como un motor para fortalecer la integración.
“La creación de murales colectivos permite resignificar los espacios públicos y transmitir mensajes de solidaridad, convivencia y respeto. Queremos combatir prejuicios y la xenofobia”, explica Carolina Roberto, coordinadora de comunicaciones del programa. Este año, los murales se desarrollan en la sede de Asuntos Humanitarios de la Cruz Roja en Bogotá y en el Centro de Atención al Ciudadano de Zipaquirá. La elección del arte urbano como herramienta no es casual; busca generar un impacto visual duradero y fomentar el diálogo en el espacio público.
El programa ADN Dignidad ha atendido a más de 400.000 personas desde su llegada a Colombia, beneficiando a 125.000 hogares y formando a cerca de 10.000 participantes en emprendimiento y educación financiera.
Los testimonios de migrantes como Freiderman Díaz, quien dejó su vida en Venezuela, y Karla María Barrientos, quien se adaptó a una nueva vida en Bogotá, reflejan los desafíos y la resiliencia de esta población. Con más de 2.8 millones de migrantes venezolanos en el país, de los cuales 1.1 millones participan activamente en el mercado laboral, estas iniciativas son fundamentales para construir una sociedad más inclusiva y cohesionada.







