Medicina Legal confirmó su identidad y se adelantan los trámites para una entrega digna a su familia.
Este trabajo forense es el resultado de décadas de lucha de las madres y familiares de los desaparecidos, cuyo movimiento “Las Cuchas Tienen Razón” ha mantenido viva la memoria y la exigencia de verdad. La Escombrera, utilizada durante años como depósito de escombros, fue también el lugar donde, según testimonios, cientos de cuerpos fueron arrojados durante las operaciones militares y paramilitares de principios de los 2000. Cada identificación es una victoria contra la impunidad y un paso fundamental para sanar las heridas de una comunidad marcada por la desaparición forzada.








