Esta acción heroica motivó a otros transeúntes a unirse para reducir y desarmar al delincuente, frustrando así el hurto.

La turista resultó ilesa, aunque visiblemente afectada por la experiencia. Minutos después, la Policía Nacional llegó al lugar.

Sin embargo, según explicó el capitán Luis Fernando Grisales, comandante de la Estación de Policía de Armenia, no se realizó la captura del presunto ladrón debido a que el hurto no se consumó y las personas afectadas no interpusieron una denuncia formal.

Al agresor se le impuso un comparendo.

Este caso resalta el poder de la acción colectiva y la valentía de ciudadanos comunes que, sin dudarlo, intervinieron para proteger a una víctima, convirtiéndose en un ejemplo de civismo y apoyo comunitario.