A bordo viajaban 51 personas, incluyendo estudiantes que celebraban su graduación.

Inmediatamente después del siniestro, se activó un operativo de búsqueda y rescate que movilizó a unidades de la Armada Nacional, incluyendo buzos de la Unidad de Guardacostas, para localizar a los desaparecidos. Según los organismos de emergencia, 49 de los ocupantes fueron rescatados con vida, un resultado que evidencia la efectividad de la respuesta.

Lamentablemente, una niña de 4 años, Hillary Támara, y una lideresa comunitaria, Cenaida Palacios, fallecieron en el incidente.

Sus cuerpos fueron hallados por una embarcación civil, demostrando la solidaridad y colaboración de la comunidad marítima. Este suceso, aunque teñido de luto, resalta el éxito de un rescate a gran escala en condiciones adversas, un resultado positivo en medio de la tragedia.