Este caso, descrito como un infierno de amoníaco, hambre y miedo, pone de manifiesto un grave problema de acumulación y negligencia. La intervención no solo salvó la vida de estos animales, sino que también visibiliza la importancia de la acción coordinada de las autoridades para hacer cumplir la ley contra el maltrato animal. Los 46 animales rescatados fueron trasladados de inmediato al Centro de Bienestar Animal La Perla, donde recibirán la atención médica, nutricional y el proceso de rehabilitación necesarios para su recuperación. La captura de la presunta responsable envía un mensaje contundente sobre las consecuencias legales de la crueldad animal, reforzando que este tipo de conductas son delitos que se investigan y judicializan.