Su evolución médica fue tan positiva que, según los informes, sorprendió al personal médico que lo atendía.

Tras recibir el alta, pudo finalmente regresar a Boyacá para continuar con sus chequeos médicos.

Esta historia trasciende el ámbito académico; es un testimonio del espíritu de superación. El joven no solo representa la excelencia académica de la juventud colombiana, sino también una increíble capacidad de lucha frente a la adversidad, convirtiéndose en una fuente de inspiración y en un recordatorio del valor de la vida y la esperanza.