El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, describió las condiciones del cautiverio como "infrahumanas", ya que Ayala y Pantoja eran retenidos "en unas carpas ahí metidas en el monte, a la intemperie". El éxito de la misión no solo radicó en el rescate sano y salvo de los dos hombres, sino también en la captura de uno de los presuntos secuestradores que custodiaba la zona, lo que demuestra la efectividad de las labores de inteligencia y la coordinación interinstitucional. Uno de los momentos más emotivos fue la llamada del ministro Sánchez al cantante Giovanny Ayala para comunicarle la noticia, un gesto que humanizó la labor de la fuerza pública. Este operativo reafirma la capacidad del Estado para combatir el secuestro y envía un mensaje claro a los grupos armados ilegales sobre las consecuencias de sus acciones criminales.