Según los informes policiales, el guarda notó una "actitud inusual y sospechosa" en la mujer y procedió a solicitarle los documentos de autorización de salida, con los que no contaba. Al ser cuestionada, Núñez presentó excusas sin fundamento, lo que llevó al vigilante a activar de inmediato el protocolo de seguridad del hospital. Este acto de diligencia y responsabilidad individual evitó una tragedia familiar y demostró la importancia del capital humano en los esquemas de seguridad. La mujer fue capturada y puesta a disposición de la Fiscalía por el delito de secuestro simple, y un juez le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario. El comandante del Departamento de Policía Bolívar, coronel Alejandro Reyes Ramírez, destacó la importancia de la protección infantil al afirmar: "Cada niño y niña en Colombia debe crecer seguro, libre de amenazas y rodeado de protección". Este caso resalta cómo la valentía y el compromiso de un ciudadano en su lugar de trabajo pueden marcar la diferencia y convertirse en un acto heroico.