La noticia ha sido recibida con optimismo, ya que aborda una de las problemáticas más sentidas por quienes recurren al crédito educativo para financiar sus carreras: el endeudamiento a largo plazo. Este tipo de políticas no solo impacta positivamente las finanzas personales de los beneficiarios, sino que también puede dinamizar la economía al liberar recursos que pueden ser destinados a otros fines, como el emprendimiento o la inversión.