Unas carpas improvisadas, de alguna manera, a la intemperie”.

Otros reportes indicaron que las víctimas estaban encadenadas. El ministro Sánchez añadió que el terror al que fueron sometidos era parte de la condición infrahumana: “Privarlos de la libertad y someterlos al terror de que los podían asesinar si no pagaban el dinero que estaban exigiendo por el secuestro”. El operativo no solo garantizó la liberación de Ayala y Pantoja, sino que también resultó en la captura de uno de los presuntos responsables, quien cumplía funciones de vigilancia y fue detenido en el punto exacto por donde ingresaron los uniformados. El éxito de la misión se basó en análisis técnicos, interceptación de comunicaciones, verificaciones aéreas y un cálculo preciso del número de vigilantes en la zona de cautiverio.