Tras ser arrastrada por la corriente, apareció a pocos metros del punto de la emergencia con varias heridas, pero con vida. Gritó pidiendo ayuda hasta que fue escuchada por personas que la socorrieron y la trasladaron a un centro asistencial.

Su padre, Segundo Villota, también viajaba en el carro.

Sin embargo, su madre, Teresa Escandón, continúa desaparecida.

Nueve días después del hecho, con la voz entrecortada, Sara Gabriela hizo un llamado a las autoridades para que no detengan las labores de búsqueda. “Es la esperanza que tenemos de volverla a encontrar y es la única que nos falta.

Yo quiero tener de vuelta a mi mamá, por favor”, expresó entre lágrimas, mostrando una enorme fortaleza a pesar del dolor y la incertidumbre.