Durante su cautiverio, los secuestrados fueron mantenidos en condiciones inhumanas, siendo “amarrados con cadenas de cuello, pies y manos”, mientras sus captores exigían cinco mil millones de pesos por su liberación. El operativo de rescate fue ejecutado por comandos del Gaula en la vereda San Miguel, donde se logró la liberación de todos los cautivos y la captura de dos integrantes del grupo armado. Entre los detenidos se encuentra alias “Richard”, señalado como el presunto autor material del atentado con motocicleta bomba ocurrido en La Plata en abril, en el que murieron dos hermanos. Simultáneamente, en el mismo procedimiento, fue rescatado un adolescente de 17 años que había sido reclutado ilegalmente por la misma estructura. El menor fue puesto a disposición del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para el restablecimiento de sus derechos.

La operación fue calificada como un duro golpe a las finanzas y la capacidad criminal de las disidencias en la región.