El programa surge como respuesta a una coyuntura crítica, ya que en 2025 los créditos educativos públicos se redujeron en un 33 %, dejando a miles de jóvenes sin opciones para costear sus estudios. La principal herramienta de esta alianza es la “Línea Alianza por la Educación 40/60”, un modelo que permite a los estudiantes pagar el 40 % del valor de la matrícula durante el semestre y el 60 % restante una vez finalicen su carrera. Esta estructura de pago reduce significativamente la carga económica mensual, una de las principales causas de deserción universitaria. Rectores como Marco Tulio Calderón de la Universidad La Gran Colombia y Mario Posada de la Fundación Universidad de América destacaron la importancia de la iniciativa. “No queremos que ningún joven se quede en su casa porque no tiene cómo pagar la universidad”, señaló Calderón.
Por su parte, Posada resaltó que este modelo permite a las instituciones ofrecer financiación a largo plazo, algo que antes era “imposible”.
Se proyecta que para el primer semestre de 2026 se coloquen 25.000 millones de pesos en créditos bajo este esquema, representando una apuesta tangible para garantizar el acceso y la permanencia estudiantil.







